A vueltas con el correo (2). Nociones básicas de funcionamiento.

Así rápidamente, para no cansar, si eres usuario esto es lo que hay que saber: cuando escribes un mensaje y das intro, la Nave Nodriza  del  Imperio Interestelar se  encarga de su transporte y envío y nunca falla.

En serio: todos sabemos lo que es un correo electrónico (a lo mejor presupongo mucho: hacédmelo saber en los comentarios), así que ese conjunto de palabras, imágenes y archivos adjuntos que has redactado ¿como se mueve? No voy a enrrollarme con tecnicismos (pop3, smtp, imap, protocolos… si a alguien le interesa, pues lo dicho: que comente), lo que hace un correo electrónico, una vez redactado y hecho click en enviar es:

Enviar correo electrónico

0.- Doy por supuesto que tenemos linea ADSL u otra conexión a internet operativa. Aunque esto no siempre es garantía de que el correo se mueva de tu ordenador o terminal. Lo veremos en los problemas.

1.- Esperar en tu lector de correo electrónico (generalmente en la bandeja de salida ) a que le toque el momento de salir, salvo claro, que seas «bili el rapido» y quieras que salga de inmediato, para lo cual pulsas incansablemente «enviar y recibir» hasta que ves que ya no está en la bandeja de salida, hombre. No es recomendable hacer esto.

2.- Tu correo no va directamente al ordenador que tiene que recibirlo, sino a otro u otros.  Los conceptos clave aquí son «cuenta de correo» y «servidor de correo». El servidor de correo, es ese otro ordenador que es el primero en recibir tu correo, y que además se encarga de reenviarlo a su destinatario. Una cuenta de correo es un «buzon» que se crea  alguien ha creado en ese ordenador  servidor y que se asocia a un nombre de cuenta y a una contraseña. Pero este es tu servidor de correo, el que mantiene tu buzón y tu cuenta, así que si el correo no te lo envías a tí mismo:

3.- Tu servidor envia el correo al servidor que tiene el buzón de la cuenta de destino. Así que otro ordenador más entra en escena, con sus correspondientes conexiones a internet. Entonces: si falla cualquiera de estos ordenadores, o hay problemas en la conexión que mantienen a internet el correo no llegará al destino, o lo hará tarde, dependiendo de que falle tu servidor o el de destino.

4.- El usuario de la cuenta de destino recibe el correo. Aqui  podemos tener otro ordenador o terminal  en liza, obviamente también conectado a internet, aunque éste puede que no reciba el correo realmente y sólo lo consulte en su servidor (el que hemos visto antes del buzón de destino). Físicamente (las palabras escritas, las imagenes, los archivos adjuntos..) el correo ocupa un sitio, que bien puede utilizar del ordenador del usuario final  (si se descarga en su lector de correo) o de su servidor (si el correo sólo se consulta y gestiona en él) ; ojo con esto, que en el primer caso el límite de capacidad es el límite de su lector de correo (no el del tamaño del disco duro que tenga) y en el segundo caso el límite es el espacio contratado en tu servidor de correo.

¿Entonces hay límites? Ya lo vamos entendiendo:  el correo tiene un tamaño (los informáticos, muy chulos nosotros, decimos que «pesa» mucho o poco),  formado en mayor medida por los archivos adjuntos y las fotos, pues el peso de cada uno de ellos SE VA SUMANDO  hasta  que podemos llegar al límite de capacidad definido y si esto se produce: fallará o tu lector de correo o tu servidor, dependiendo del que se halla lenado, y en consecuencia: NO PODRAS ENVIAR O RECIBIR CORREO.  Por esta razón hay que  eliminar -PERO DEFINITIVAMENTE-,  de los lectores de correo, o de nuestro buzón -servidor- los mail y no dejarlos allí «a vivir» el sueño de los justos.

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